Montag, April 16, 2007

DE IDIOMAS Y MENTIRAS


Mientras Carod Rovira reina en el Olimpo de los paletos, Montilla en el de los autistas, Piqué en el de los paniaguados, Durán i Lleida en el de los desengañados y Artur Mas en el de los cornudos; Cataluña se duele en banderillas, meine Damen und Herren. El motivo: un reportaje de televisión, y para más inri…de TELEMADRID!: ¡Alarma!; ¡almogávares preparados para el abordaje!; ¡som i serem!; ¡som una nació!; ¡desperta , ferro!; ¡Més que un club!; ¡Companys afussellat!...¡els calés són els calés!: Un destilado catalán.
Ayer por la noche, aprovechando las benignas temperaturas berlinesas, me dispuse a ver el sacrílego programa en la terraza de mi hogar: Sufrí una desilusión, queridos parroquianos, ya que nadie dijo algo nuevo. Entiendo, por eso, que los catalanes estén algo molestos: a nadie le gusta descubrir que su mierda también huele.
Los habitantes de Cataluña siempre han sido buenos comerciantes: Venden como oasis lo que es una poza inmunda; tolerancia por imposición; dialogo por chantaje; historia por mentiras; y justicia por egoísmo. Todos han rasgado sus barretinas, han cubierto de cenizas la tumba de Rafael Casanova i Comes y lanzan contra ese ente abstracto, llamado Madrid, todo tipo de críticas. Sin embargo, nadie rebate una a una las acusaciones de discriminación y exigencia que el programa explica. Eso sería lo coherente, por el contrario lo que hacen es lo folclórico y manoseado.
Una vez más, he podido comprobar algo que me fascina, y ustedes lo saben: la incoherencia de la progresía. Varios de los…¿intelectuales?...catalanes que aparecían en el reportaje nos legaron preciosas perlas: akoyas de muchos mommas.
«Han ganado las elecciones los que quieren que se eduque en catalán. No sé dónde está el problema». La Sra.Rosa Regás nos ha demostrado con semejante afirmación que el avellanamiento que padece también afecta a su inteligencia. Para ella, el triunfo en las urnas es una carta blanca que lo justifica todo. Hace algunos años, en Alemania, triunfaron los que querían exterminar a los judíos. ¿Tampoco sabría decirnos «dónde está el problema»? Estoy convencido de que no, ya que ella sería una nueva Leni Riefensthal que se acercaría al poder para luego decir que no sabía nada. Ahí tienen a la uva seca, directora de la Biblioteca Nacional; pero no la de Cataluña, sino la de España.
Después llegó el turno de mostrar el fruto de la ostra a Miquel Calzada, un locutorcillo de medio pelo, que se creyó todas las bobadas que oía y fue catapultado de TV3 por un programa demasiado irónico sobre la Infanta Elena: «Me sabe mal (sic), pero…váyanse [referido a los castellano parlantes], por favor. No tengo ningún reparo». Lo curioso de este simpático gañán es que, si alguien dijera algo parecido sobre los inmigrantes, él sería el primero en clamar al cielo para que las siete plagas bíblicas cayeran sobre el blasfemo.
Con todo y con eso, la batea estaba repleta de ostras con perlas, y otro individuo se prestó a dar su opinión (dado que se negó a explicarse en castellano, respetaremos la literalidad) : «No entenc perquè hi ha gent de fora de Catalunya que es preocupa per aquestes coses». ¡Perfecto, meine Damen und Herren! El histrión ha dado en el clavo de los nacionalismos paletos, disculpen el pleonasmo: todo se reduce a la tribu, a la endogamia y a la buzonera patriótica; más allá de nuestras fronteras no existe civilización. Nos hablan de multiculturalidad cuando se aferran a la aldea; nos explican la necesidad de mantener la lengua cuando son incapaces de aprender otras más útiles; y nos quieren alabar las excelencias de las mezclas culturales cuando ellos desprecian a sus compatriotas. El documental mencionado no miente. Sin embargo, yo me siento orgulloso de la que considero mi segunda patria porque sé que no es como la muestran. La única desgracia que la aflige es la caterva de políticos mediocres que sólo crean enfrentamientos artificiales para obtener un beneficio. Un hombre inteligente siempre considerará su casa allí donde cuelga su sombrero. Los paletos, sin embargo, necesitan cosas más…conocidas.
Foto: ¿Por qué no me hablas en catalán?

10 Comments:

Blogger Marta said...

Afortunadamente, la antena del tejado de mi casa me evita estos quebraderos de cabeza; no obstante me priva de unas cuantas risas con TV3. Ay, castellanos...

10:18 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

MARTA:

Si quieres reírte con TV3, sólo debes escuchar cada vez que Montilla hable en catalán. Exige a otros un nivel de catalán que ni siquiera él posee. Toma clases a marchas forzadas, es cierto; pero mal predica con semejante ejemplo.
Saludos.

10:59 nachm.  
Blogger El Cerrajero said...

TV3 al servicio del Imperio Cataplino, ese que con gusto homenaje a los asesinos como Jaume Martínez Vendrell al que ¡le han puesto una calle!

Hijosdepuuuuuuuuuut*

1:05 vorm.  
Anonymous Anonym said...

idos a la mierda botiflers

2:02 nachm.  
Blogger El Espantapájaros said...

No vi el programa documental de Telemadrid, pero la polvareda que se ha levantado alrededor del mismo ha conseguido que me arrepienta. Me sorprende la reacción airada cuando hace nada agredían en la calle a Arcadi Espada o ciertos bárbaros saboteaban actos del PP. No creo, por lo que sé, que dijera nada nuevo. Hablan por sí solas las distintas declaraciones (especialmente paleta la del "no sé qué les importa a los de fuera", que creo emanada del genio de las letras Jordi Sierra i Fabra).

Quizá habrás oído la noticia de los niños y el himno español en Portugal. En fin, una falta de respeto y un síntoma más de ese enfrentamiento al que se nos quiere arrastrar por parte de los politicastros de casi todos los partidos.

Por lo demás, este artículo es implacable y duro, pero creo que justo. Al final, este nacionalismo, despojado de sus brillos, se reduce a una mezcla de tozuda garrulería y delirios de grandeza adobada con mentiras y proyectos estrafalarios.

Un saludo

2:22 nachm.  
Anonymous KENWAY said...

Primero fueron a por los judíos, y como yo no era judío, no dije nada...

3:10 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

CERRAJERO:

Uno de los casos que mencionas en el artículo que referencias es bien conocido por mí, ya que uno de los miembros de esa familia fue compañeros de estudios. Entonces ya se echó tierra encima, se miró hacia otro lado y nadie hizo demasiadas preguntas. Todo era consenso, nueva época y pelillos a la mar. Lo que se menciona en el artículo que nos proporcionas no es más que una nueva versión de la ignominia: una pena.
Saludos.

4:16 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

ANÓNIMO:

Antes de comprar los billetes, su valiosa y erudita intervención me permitirá explicar el significado de la palabra "botifler" por si alguno de los lectores no la conoce. Dicha expresión se utiliza en Cataluña para denominar a los que no se sienten catalanistas y sí españoles. Durante la guerra de Sucesión de 1714, en la que el trono de España se disputaba entre Felipe V y el Archiduque Carlos, muchos catalanes- la burguesía sobre todo- apostaron por la dinastía Borbón. Ésta, al tener en su emblema la flor de lis, fue conocida como béaute fleur. De ahí derivó a "botifler".
Ahora, si nos disculpa, compraremos los billetes.

4:23 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

ESPANTAPÁJAROS:

Al final del escrito te pongo un enlace a You Tube por si te interesa ver el programa. Haces una buena apreciación con los ejemplos que nos indicas. Las agresiones a los botiflers siempre han existido, pero han sido condenadas con la boca pequeña, ignoradas o disculpadas: claro,¡si es que provocan!
Sí, me enteré del espectáculo que dio el equipo infantil del Barça. Es una pena que hasta se utilice a los niños y al deporte en bobadas semejantes. En este tema no olvides que el presidente del Barça es una especie de topo de CIU, ya que su suegro, el Sr.Echevarría, siempre tuvo buenos vínculos con Pujol y su camarilla.Daría para un extenso escrito. El último párrafo de tu comentario serviría para definir mi pensamiento sobre los nacionalismos. Saludos.

DOCUMENTAL

4:33 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

KENWAY:

Sé que muchos consideran que semejantes comparaciones resultan exageradas. Sin embargo, yo creo que son válidas. Considero que los idiomas deben servir para unir y fomentar el entendimiento, pero no para enfrentar y crear rivalidades. Conforme más se extienda esa ridícula y paleta forma de pensar -nacionalismo- Cataluña será perjudicada.El año pasado, sin ir más lejos, la hija de unos amigos quería realizar su beca Erasmus en Barcelona. Ellos, conocedores de mi "etapa catalana", solicitaron mi opinión. Fui sincero, a pesar de ello, la hija decidió trasladarse a Barcelona: no le sirvió de nada, ya que debía complementar sus estudios con clases de catalán y soportar "didácticas" jornadas sobre la historia de Cataluña y demás invenciones. Disfrutó de la ciudad, su gente, el clima y la comida; pero regresó desmoralizada. El próximo año su hermana también entra en Erasmus: decidió que iría a Madrid. Supongo que los nacionalistas catalanes deben pensar aquello de "somos pocos pero selectos". Allá ellos.
Saludos.

4:49 nachm.  

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