Donnerstag, November 19, 2009

CRÓNICAS DE UN BÁRBARO (3): CONDICIONES.


CONDICIÓN: 3. f. Estado, situación especial en que se halla alguien o algo.
Desconozco si ustedes comparten mi opinión, meine Damen und Herren; yo creo que conocer a una persona— todo lo que podemos llegar a conocer al otro— se asemeja a la escalada: dominamos las técnicas, hemos visitado otras cumbres, poseemos experiencia, el equipo es el adecuado, estamos en forma y deseamos alcanzar la cima. Sin embargo, estimados parroquianos, cualquier escalador sabe que a pesar de cumplir todo lo anterior, la aventura puede fracasar por obviar un motivo: las condiciones. K. llegaba esa noche a Barcelona, yo estaba impaciente por encontrarnos, saborear sus besos, estrechar nuestros cuerpos, ver sus manos (me encanta cuando apoya la barbilla sobre el dorso de mano o me atrae por la nunca— con la fuerza de un encuentro casual— para que la bese), perderme en el fondo de sus ojos y observarla. No obstante, queridos lectores, un pensamiento martilleaba en mi cabeza: nuestras «condiciones». Tan era así que con la ayuda de un gin-tonic y varios Lucky decidí reflexionar en la terraza de un bar. Les confieso que fui incapaz de hilvanar un pensamiento lógico, meine Damen und Herren; algo normal cuando se está enamorado. Al final, y ya cansado de devanarme los pocos sesos que tengo, decidí quemar el tiempo y no pensar en nada más que en el futuro que me espera junto a K., nuestro futuro: me tranquilicé.
Ahora bien, estimados parroquianos, si utilizo la palabra «condiciones», no puedo dejar de referirme a nuestro siempre admirado José Luis Rodríguez, el Puma; ése hombre cuya inteligencia niquelada siempre sigue a rajatabla la ley del mínimo esfuerzo; ya saben: pensar cansa. Cuando me enteré del caso de corrupción del ayuntamiento de Sta. Coloma de Gramanet (en manos del PSC), el rompecabezas tomó forma. Hasta ese momento yo no entendí el porqué se detenía a bombo y platillo a varios sujetos cuyas «actividades» eran conocidas desde hace tiempo. Con todo, la detención del alcalde chorizo obró como la piedra angular del arco. Ustedes, al igual que yo, saben que de cualquier asunto en el que intervenga la Fiscalía y Garçon emana el tufo hediondo que anuncia la presencia de ZP, o la de los palanganeros que le sujetan el orinal y la pollita. Ahora que caigo, meine Damen und Herren, puede ser que yo esté equivocado, porque la naturaleza tiende a compensar, y a casi todos los tontos les dota con un «trabuco» descomunal en detrimento de la inteligencia. Sea como sea, me temo que ZP es la excepción a la norma. A lo mejor ustedes consideran que el gin-tonic estaba demasiado «cargado», pero les garantizo que no era así. ZP sabe que las próximas elecciones —tengan presente que mi sospecha es que se celebrarán en el otoño del próximo año o el primer trimestre del siguiente— no están ganadas. Por lo tanto, y fiel a la marrullería que caracteriza al PSOE, lanza varios torpedos, pero no bajo la línea de flotación y en el centro del buque, contra dos de los partidos que le pueden complicar la situación: CiU y PSC. Tengan presente, estimados parroquianos, que ambas formaciones, si desean continuar vestidas con el talar nacionalista, deberán formar un grupo común para oponerse a la sentencia del T.C. sobre el Estatut. Asimismo, en el caso de CiU, el aviso es doble, ya que no sería complicado para el mencionado partido y el PP alcanzar acuerdos de cara a una moción de censura o para lograr los escaños necesarios para que Mariano Rajoy, el Ahímelasdentodas, alcance la Moncloa; de eso ya se encargaría Durán i Lleida, un monaguillo que por vestir la casulla ministerial haría cualquier cosa. En realidad, meine Damen und Herren, la operación Pretoria es una amenaza en toda regla hacia el PSC: no duden que los socialistas catalanes ocultan tanta mierda como los del…«3%».
Las condiciones en las que se encuentra nuestro bobo más querido son patéticas, dignas de un cuento de Dickens: ignorado en la escena intencional, cuando no ridiculizado; un incompetente propenso a la espantada; sin ideas ni iniciativas; en caída libre mientras sonríe; propenso a confundir la taza del inodoro con un trono; vehemente a la hora de mostrar su vacuidad; y dependiente de un electorado que descubrió la superchería del pelele y ansía algo más que fotos «a todo color» y discursos de paleto revenido. Antes les mencioné la sentencia, ¡la madre de todas las sentencias!: el Estatut de Catalunya. Permítanme que divague, meine Damen und Herren: a un hombre que bebe gin-tonic debemos permitirle cualquier divagación; sobre todo cuando encadena dos o tres copas seguidas. El Estatut era una bomba de profundidad que Pasqual Maragall— ése hombre cuyo cerebro se convierte en plastilina; de todas formas creo que nunca fue normal (no lo digo por la fisonomía de su esposa) — y ZP decidieron sembrar en las agua de José María Aznar con la finalidad de ganar adeptos a la causa entre los votantes de Cataluña y crear un clima de enfrentamiento con el PP. Además, en un movimiento estratégico digno de admiración (el PSOE siempre supera en estrategia al PP) forzaría a las otras formaciones políticas, CiU por ejemplo, a formar causa común y desvincularse del PP. Nunca entró en los planes del PSOE ganar las elecciones del año 2004, recuerden lo que les expliqué en la serie ¿Conoces a Joe Black? Sin embargo, la carga estaba colocada y ahora el bobo de Coria ignora cómo desactivarla. Con todo, estimados parroquianos, ZP es uno de esos que sabe que al remover la basura siempre encontrará algo que llevarse a la boca; un oportunista que diría el clásico. Tal vez por ello y en previsión de una derrota, ZP no desea una sentencia pronta, sino reactivar la bomba de profundidad para que le explote a Rajoy nada más alcanzar la presidencia del Gobierno. Condiciones, ¡siempre condiciones!
Les reconozco que las mías eran óptimas cuando sonó mi móvil y K. me anunció que había llegado a la Ciudad Condal. Me levanté, apuré la copa de un trago, encendí un pitillo y paseé hasta el hotel. Son curiosos los efectos del amor, meine Damen und Herren, ya que durante ese trayecto por la avenida Diagonal me sentí confiado, protegido por un escudo invisible que sin embargo los transeúntes que se cruzaban conmigo percibían; sus miradas lo demostraban. Subí a la habitación 715 y esperé a K., ya no me importaban nuestras condiciones: durante los próximos días nosotros las escogeríamos, éramos los dueños de nuestras vidas. Aunque ahora que lo pienso, meine Damen und Herren, no sé hasta qué punto una persona enamorada es capaz de controlar su vida. Fuera como fuese, K. y yo ascenderíamos a la cima.

Foto: Gin-tonic en un bar gallego. NvO (2009)


8 Comments:

Blogger El Espantapájaros said...

Buen análisis el que haces acerca de la oportunidad del Estado como bomba de relojería para descolocar al PP.

El Estatuto es inconstitucional en tal medida, que los magistrados del TC que están a su favor (4) tienen bastantes reservas. En cuanto a los que se muestran contrarios (6), se han dado cuenta que es Estatuto incompatible con la Constitución, que la deroga en alguna de sus partes y que hay que expulsarlo del ordenamiento jurídico.

Ni siquiera aunque la situación volviese a un empate se atrevería María Emilia Casas a utilizar su voto de calidad. Es una prueba más de que hasta esa mujer sabe que el Estatuto es infumable y no quiere pasar a la Historia como la responsable de su aval. Su estrategia consiste en la dilación, como dices, en esperar lo más posible. Si ahora mismo se dictase sentencia, el Estatuto desaparecería del mapa.

Hombre, hay que alegrarse por esas detenciones... CiU y PSC son dos partidos bien cansinos y ya era hora de que se empezase a descubrir qué hay detrás. Además, algunas de sus declaraciones en relación con el Estatuto y el pronunciamiento del TC estaban fuera de lugar. ¿Se confirma que el PSC actúa con independencia del PSOE?

4:43 nachm.  
Anonymous Anonym said...

Es un Ronson,Orton?. Eres un tío con clase.

5:47 nachm.  
Anonymous Sigo por las ramas said...

Va a resultar que el otoño y no la primavera es la temporada del amor.

Si hasta el pirata Willy quiere casarse.

P.D. Fotos de Montilla cuando iba de perroflauta. Ahora va de chorizo makeado.

12:43 vorm.  
Anonymous Anonym said...

Si el de la foto del anis, puede ver y oir todo, quiere eso decir, que será él el proximo presidente, sino rey, del gobierno.
Cuando las mafias se apoderan de un pais solo el jefe de los espias lo puede presidir.
saludos

11:20 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

ESPANTAPÁJAROS:

No estoy tan seguro de los escrúpulos de Frau Casas, látigo de cuervos necesitados: recuerda la sentencia del caso RUMASA. Esas detenciones no son ni la punta del iceberg, entre unos y otros mangonean cifras mareantes. Hace ya tiempo que el PSC desea ir por libre ( no olvides que el PSC absorbió otros partidos, como el de Josep Pallach, por ejemplo). La destitución de Maragall es un ejemplo de represalia por parte del PSOE, y la colocación de Montilla demuestra la necesidad de ZP por mantener a raya el corral catalán. Sin embargo, los socios de gobierno (IU, ERC) no están por la labor de renunciar al nacionalismo, ni siquiera de rebajar sus pretensiones, por lo que Montilla debe ejercer de muro de contención; pero en el momento en el que perciba que las aguas le arrastrarán junto a las ruinas, cambiará para sumarse a la corriente. Que Montilla es el hombre de ZP en Cataluña es vox populi. Además, estimado amigo, ya sabes que si en algo está especializado ZP es arrastrar en su caída a cualquier persona que se sitúe cerca de él. Saludos.

2:07 vorm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

ANÓNIMO 5:47

Es uno de mis mecheros favoritos, además funcionan de maravilla. El único truco está en utilizar siempre gas filtrado más de cinco veces para eliminar la grasa. Si no cumples la condición, Ronson protesta y deja de funcionar. La estética de Ronson es inigualable.
Saludos, observador.

2:08 vorm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

SIGO POR LAS RAMAS:

¿Con De la Vega o Salgado? Espero que me inviten al enlace. Saludos

2:08 vorm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

ANÓNIMO 11:20

Recuerde a Narcís Serra y los pocos escrúpulos que tuvo para incluso controlar las conversaciones del Rey. Aunque si le soy sincero, anónimo, poca cosa encontraría en los diálogos regios: putas, rollos y corruptelas; y eso si lograron entenderlos, porque la prosodia del monarca…

2:08 vorm.  

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