Donnerstag, April 17, 2008

SPRING RAIN / 1


DERECHOS FUNDAMENTALES: 1. m. pl. Los que, por ser inherentes a la dignidad humana y por resultar necesarios para el libre desarrollo de la personalidad, son normalmente recogidos por las constituciones modernas asignándoles un valor jurídico superior.

Disfruto de la lluvia de primavera porque me relaja, meine Damen und Herren. Nada me resulta tan agradable como observar a través de los cristales esa agua que cae morosamente sobre la ciudad, y que después, sin previo aviso, se transforma en gotas gordas y pesadas que repiquetean contra la ventana de mi estudio y trazan efímeros surcos sobre el vidrio. No tengo prevención alguna contra la lluvia; es más, me gusta pasear bajo ella. Quizá sea porque pienso que no existe el mal tiempo, sino la ropa inadecuada: con unos buenos zapatos y el paraguas apropiado la lluvia se percibe de otra manera; como otras tantas cosas en la vida: los tan manoseados Derechos Humanos son una de ellas. No realizaré una alabanza de ellos, estimados parroquianos, ni siquiera formularé un deseo de buena voluntad: mi hipocresía tiene un límite, al contrario que mi sinceridad para con ustedes.
Sé que el mundo está plagado de injusticias, miserables, pobreza, guerras, sometidos y explotados; pero no son asunto mío ni me compete solucionar temas tan complejos: ése es trabajo de políticos. Sí, meine Damen und Herren, ésos sujetos que se llenan la boca con los Derechos Humanos, se barnizan con la pátina de la filantropía y vacían nuestros bolsillos en aras de tan noble causa. Lo que ocurre en el Tibet me deja frío; la situación en Venezuela me recuerda a un culebrón de bajo presupuesto y no guarda ningún interés para mí; los cubanos, al margen de aprender a vocalizar, deberían saber solucionar sus propios problemas, si es que les interesa, compai; África lo percibo como un caso perdido que debe preocuparse, en todo caso, de no causar más molestias de las necesarias; en definitiva: cada perro debe lamerse sus cojones, para algo nos hicimos adultos.
No piensen que soy un desalmado, meine Damen und Herren, aunque sí un hombre práctico. Nosotros convivimos con una brutalidad que anestesia nuestras emociones y cae sobre nosotros para aplastar nuestro instinto bondadoso; incluso nos provoca un aburrimiento permanente. ¿Qué podemos hacer?, miramos a los políticos y éstos se limitan al lanzamiento de unas serpentinas multicolores de palabrería y buenos deseos que nunca se cumplirán, porque el confeti esconde los intereses de nuestras respectivas naciones; que también son los nuestros, conviene no olvidarlo. Quizá algunos ejemplos sirvan para que comprendan mejor mi postura.
Si el Dalai Lama lanza su carne de cañón contra los fusiles chinos la víspera del recorrido de la antorcha olímpica porque sabe que cada cadáver tiene un rédito publicitario, no seré yo el que se preocupe. Todos conocemos la situación en China de los Derechos Humanos, pero…¿supone algún problema a la hora de comerciar? Recuerden las alabanzas de la vicepresidenta De la Vega al regreso de su periplo a lo Marco Polo. ¿Hasta qué punto USA tomará determinadas medidas cuando sabe que el dólar se sostiene por las inversiones chinas en la moneda estadounidense? Averigüen qué esconde cada etiqueta que luce el Made in China, meine Damen und Herren.
Sin embargo, África es el continente idóneo para explicar las extrañas incoherencias de nuestro mundo respecto a los Derechos Humanos. Es evidente que los que me leen disponen de un ordenador, y seguramente también de un teléfono móvil. Para que ambos aparatos funcionen es necesario un mineral denominado coltan ( columbita-tantalita), del que se extrae el tantalio. El 85% de las reservas mundiales de coltan se encuentran en la República Democrática del Congo, en concreto en sus zonas fronterizas. El control de las zonas de coltan para su posterior extracción ha provocado unos conflictos— en la actualidad se mantienen— que arrojan más de tres millones de muertos. Han leído bien, queridos lectores; pero no se preocupen, son muertos anónimos, de esos que ni siquiera aparecen en las noticias y que se han matado entre sí con las armas que nosotros les vendemos; además combaten con poca elegancia: en pantalón corto, camiseta y chanclas; triste mortaja es ésa. Supongo que el gran pacifista de ZP no les habrá ocultado que España es uno de los principales suministradores de cartuchería para zonas de conflicto en África: sería un gesto muy feo. Lo que allí sucede es de una brutalidad tal que supera a la prosa de Pepiño Blanco; pero claro, nosotros necesitamos nuestros móviles y ordenadores de última generación para hablar o escribir sobre los Derechos Humanos. Asimismo, y gracias al detergente con el que cada día lavamos nuestras conciencias, nos permitimos algo que alcanza lo grotesco: nos despreocupamos de los muertos a causa del coltan, pero nos impide dormir el pensar que un conflicto tan cruel, así como la extracción del mineral mencionado (se realiza sin guardar las medidas ecológicas necesarias), altera el ecosistema de los gorilas y favorece su extinción. ¡Impagable, meine Damen und Herren!, Darwin y Dian Fossey estarían contentos.

Foto: ¿Hablas conmigo de Derechos Humanos?

2 Comments:

Blogger Sinblancaporelmundo said...

Qu'e decir, Don Nicholas?Totalmente de acuerdo.

Lo malo es cuando somos nosotros los que bien que ayudamos a que esas violaciones de los Derechos Humanos se produzcan. No me refiero a la estupidez esa de que el primer mundo explota al tercero, no. Me refiero a situaciones que claman al cielo como Guant'anamo, por ejemplo. Deber'iamos romper tambi'en con EEUU? Es que si rascamos un poquito el barniz que envuelve a nuestra sociedad nos asfixiar'iamos del hedor...

Es algo insoluble, sin duda.

Tampoco me preocupo por mi companhero -este caso es un supuesto- al que le hacen "mobbing" en mi trabajo. S'e que es una putada, pero quiero vivir sin problemas. Como dices en tu entrada "todos somos adultos", qu'e se ocupe 'el de s'i mismo...

En el fondo queremos estar tranquilitos y que nadie empanhe nuestro mundo de color'in.

11:02 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

SINBLANCAPORELMUNDO:

Te contesto en tu siguiente comentario. Gracias.

12:11 vorm.  

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