Montag, September 03, 2007

PROFESIONALES DEL SUFRIMIENTO

PROFESIONAL: 3. adj. Dicho de una persona: Que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive. Es un relojero profesional. U. t. c. s. Es un profesional del sablazo.

Los conceptos de pasado y futuro son patrimonio exclusivo del ser humano. Ello, unido a nuestra inteligencia, nos permite fantasear sobre el futuro y hacer algo más divertido: inventar un pasado. Enric Marco debe pensar lo mismo que yo. Supongo que ahora, meine Damen und Herren, se estarán preguntando quién es el fulano en cuestión; pero no se preocupen, lo desvelaremos acto seguido. Ese teñido y peripatético sosias de Von Münchhausen fue el presidente de la Amical Mauthausen (disculpen la cacofonía), una asociación con sede en Barcelona, cuyos miembros son los deportados del campo de concentración situado en las cercanías de Linz. Durante años, Herr Marco se paseó por colegios, universidades, emisoras de radio y hasta por el mismo Congreso de los Diputados, para explicar las atrocidades, sevicias y humillaciones que le infligieron en el Konzentrationslager Mauthausen, y que, sin duda alguna, marcaron su vida de una forma indeleble. Tan dramático resultaba su relato — yo fui testigo en una ocasión de la pamema— que la Generalitat de Catalunya decidió concederle la más alta distinción: La Creu de Sant Jordi. Herr Marco, agradecido con la breva, se mostró contumaz para explicar sus «tristes experiencias»; se había convertido en un profesional del sufrimiento. Sin embargo, en el año 2005 se destapó la superchería, y también modus vivendi, de Herr Marco: nunca había estado en Mauthausen.
Por obsceno que les pueda parecer, estimados parroquianos, el sufrimiento, con una adecuada gestión, reporta beneficios, nimba con el óleo de la dignidad y frena las críticas. Dos miembros destacados de la cofradía de los sufridores profesionales son Fernando Savater y Rosa Díez, aunque en el País Vasco son muchos los que se esfuerzan en ser admitidos en la «institución». En el caso que nos ocupa — la política y el filósofo—, ambos han porfiado en conseguir lo que anhelaban: protagonismo. En Savater, tan retorcido y taimado como siempre, no es ninguna novedad, ya que la necesidad exacerbada que tiene por medrar la ha demostrado con diferentes artimañas. En su momento abandonó la revuelta cívica contra ETA por una sinecura en RTVE; después, al observar que los medios de comunicación apoyaban a ZP sin reservas y que el podía quedarse sin botín, se subió al carro con la siguiente dictamen sobre Rodríguez: «inteligente, honesto, moderado y con sentido de Estado»; extravagante opinión donde las haya, que deja patente que el filósofo padece dos tipos de estrabismo: ocular y mental. Una vez integrado en la comparsa del gran estadista leonés, no dudó en servir de vocero de ZP para dotar de credibilidad a la farsa de la negociación. Ahora, sin embargo, que el castillo de naipes y mentiras se desmorona, Savater abandona el carro zapaterino y se sube en otro.
Por el contrario, Rosa Díez supo jugar con más habilidad: se mostró crítica y ganó respeto; pero después…¡más de lo mismo!: soy socialista de por vida. En su momento, Frau Díez calentó sus posaderas al amor del fuego del poder, ya que junto a Redondo Terreros y las extrañas alianzas con el PNV pudo ocupar puestos privilegiados en la administración vasca. Transcurridos los años dorados y cuando el fuego se convirtió en rescoldos, descubrió que Estraburgo es una ciudad tan sosa como inútil. Sin posibilidad de incrementar su cuota de poder en el PSE, Frau Díez ha decidido dejar de ser cola de león para convertirse en cabeza de ratón; o eso cree. Ambos individuos, a pesar de que sus ideas se asemejan a las del PP, siempre que tienen ocasión manifiestan que jamás votarán a dicho partido.
No se engañen, meine Damen und Herren, lo único que persiguen es dar una alternativa razonable y piadosa a los que podrían abstenerse de votar al PSOE. Es otra forma del cinturón sanitario, más refinada y elegante, eso sí; pero con el mismo objetivo: impedir que el PP gane las elecciones. Si lo que les preocupa a Savater y Díez es España y su sistema político, lo prioritario debería ser desplazar a ZP del poder para después reconducir la situación. Y eso, les guste o no, sólo puede hacerse desde el PSOE.
El dúo no puede ofrecer un programa claro y se limita a las vaguedades, pero si alguien duda sobre sus intenciones, siempre aducirán lo mismo; no olviden que son profesionales del sufrimiento y que entremezclan vanidad y debilidad moral. No obstante, su actitud nos sirve para conocer nuestros propios límites y duplicidades morales. Los de cada cual, y los de la sociedad de ZP; ya saben, otro profesional del sufrimiento: mataron a su abuelo.
Foto: Crédulos nacimos e incrédulos nos marcharemos.

6 Comments:

Blogger El Espantapájaros said...

En un escrito que publiqué hace un mes, hablaba bien de Rosa Díez tras haber asistido a un largo coloquio con ella. A mí me pareció una política con garra y capaz de defender unos principios decentes y por el interés de España, y era implacable en cuanto al terrorismo nacionalista vasco se refiere.

Pero eso no quita para que me llevara otras dos impresiones: que, habiendo fracasado su rebelión, en el PSOE ya no iba a medrar más; y, por otro lado, que tenía cierta tendencia a hacerse la víctima, sacando beneficios de ello.

De hecho, busqué en Internet sobre ella y acabé encontrando una frase, atribuida a un dirigente socialista, que resume bien esa faceta victimista de Rosa Díez: "Quiere ser el bebé en el bautizo, el niño en la comunión, la novia en la boda y el muerto en el entierro".

Un saludo

11:47 vorm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

ESPANTAPÁJAROS:

Entiendo que la lectura de mi escrito puede resultar incómoda, pero...
La frase que transcribes es muy acertada; sin embargo quedaría completa si además dijeras que en las tres situaciones (bautizo, boda y funeral)también quiere ser el sacerdote que oficia la ceremonia.
Un saludo.

4:32 nachm.  
Anonymous Anonym said...

nunca contesto a un hijo puta

3:49 nachm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

Yo, sí. Gracias por su comentario y bienvenido a Josephsplatz.

9:26 nachm.  
Blogger Samuel said...

Pues es posible que peque de ingenuo, como me ocurre de costumbre, pero me reconocerá que, aunque este no sea el momento propicio, algo hay que hacer en la izquierda para que aprenda a respetar la Constitución. Yo no estoy muy seguro de que, si cayera Zapatero, el que viniese después fuese mejor. Después de todo, si esto continúa en línea ascendente, tras Felipe González y Rodríguez Zapatero, no quiero imaginarme cómo será el próximo presidente socialista.

¿De verdad cree que el PSOE podía reformarse desde dentro? Lo dudo mucho. Pero en fin, parece ser que los socialistas decentes no son capaces de liberarse de su herencia socialista. Y eso es, al cabo, lo que menos me gusta de Rosa Díez. Su conciencia "de clase".

Le confieso que la política a veces se antoja un mundillo detestable.

Un cordial saludo,

Samuel.

9:47 vorm.  
Blogger Nicholas Van Orton said...

SAMUEL:

Y algún día, tarde o temprano, así será, Samuel; pero todavía falta mucho tiempo. Me atrevería a decir que tres generaciones. Uno de los problemas que tiene el PSOE es el famoso dicho: el que se mueva no sale en la foto. Si nadie se muestra crítico ni cuestiona nada, ninguna asociación humana evoluciona. Lo cierto es que resulta difícil imaginarse quién podría ser el sucesor de ZP. Ya tuvieron problemas para la sucesión de González, aunque es lo habitual en un partido político que siempre es personalista. Si quiere que le sea sincero, debo reconocer que no confío en que el PSOE evolucione o se reforme. Si no lo hicieron cuando varios de sus miembros más destacados pasaban solaces horas en varios presidios españoles, ¿qué pueden hacer ahora?
No lo dude, Samuel: es detestable; pero…¿y lo bien que lo pasamos?
Saludos cordiales.

10:20 nachm.  

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