Mittwoch, November 02, 2011

PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO (3).


ESPÍRITU SANTO: 1.m. Rel. Tercera persona de la Santísima Trinidad, que procede igualmente del Padre y del Hijo.

Existen cuestiones que nunca entenderé a pesar del esfuerzo de comprensión que realizo a diario, meine Damen und Herren. Una de ellas, quizá la más peliaguda, es el Espíritu Santo. Ahora bien, les recuerdo, estimados parroquianos, que la religión y yo somos como la inteligencia y Pepiño Blanco: ella le persigue pero él corre más rápido. Sea como sea, acepto el ménage à trois en otras «cuestiones»; por el contrario me resulta…cómo expresarlo…indigesto en asuntos de meapilas el convertir en trino lo que es uno. No sé, queridos lectores, acepto mi ignorancia y confío en que los doctores de la Iglesia— dicen que tiene muchos— hagan la luz en mi torpe intelecto. Sin embargo y antes de ese glorioso instante, agradezco que nuestro siempre admirado José Luis Rodríguez, el Puma, haya insuflado algunas cuestiones teológicas en mi devenir. Nadie mejor que él y esa caterva de chichipanes que le acompaña para ayudarme a comprender la necesidad y comportamiento del Espíritu Santo. Sí, queridos, sí; no se sorprendan: uno y trino. Bonito, muy bonito. El pobre Rodríguez se ha convertido en un espíritu (el de la golosina claro está) y aparece y desaparece al albur de su imbecilidad congénita. Él es uno, pero en realidad son dos ya que Pérez— me refiero a Rubalcaba, el galgo artrítico de Ferraz— está metabolizado en los desastres que nuestro tarado más querido provocó durante dos legislaturas. Por cierto, queridos lectores, permítanme una pregunta y a la vez inciso: ¿Es cierto que se pasea por España un menguado que se responsabiliza de no sé qué? Tampoco lo entiendo, con lo fácil que sería volarse la cabeza en público. En fin, cuestión de charme. A lo que iba, meine Damen und Herren. Pérez, el segundo del trío, me parece un hombre capaz; capaz de cualquier cosa, hasta de hacer el ridículo con tal de rebañar la escudilla de los votos. Sus propuestas en materia económica destilan aromas de chacinería, casquería y potaje de comedor social; ya saben, estimados parroquianos: aquí echamos de todo. El gesticulador de Pérez ha creado una nueva doctrina económica: la economía fácil; el evangelio de cualquier vocinglero. Ya que él tiene previsto subir los impuestos que gravan el tabaco y el alcohol para financiar la sanidad, yo me permito, fiel a la bonhomía que me caracteriza, sugerirle más ideas: incrementar el precio de los chuches con una tasa que permitirá construir colegios; colocar un cepillo en cada parquímetro, junto a una estampita de San Alfredo, el patrón de los gesticuladores, para el sostenimiento de las carreteras españolas; un impuesto especial a los obesos ya que ellos desgastan más el pavimento y las aceras; incrementar el porcentaje del IRPF en función de los litros de sopa de ajo que consume cada español; eliminar las marcas de papel higiénico e instaurar mediante decreto ley la obligatoriedad de comprar sólo el papel higiénico que elaboraría la Real Casa de Moneda y Timbre (con las tasas correspondientes para el consumidor); instalar butacas de cine en la Puerta del Sol y después vender entradas para observar el advenimiento del nuevo Mesías. Comoquiera que considero a mis sugerencias buenas ideas, les puedo asegurar, queridos lectores, que Pérez conseguirá dos votos: el suyo y el de ese espantajo que tiene por esposa; nunca he comprendido la fijación que tienen los socialistas por los adefesios. ¡Qué plebeyez!  
Asimismo, meine Damen und Herren, me enterneció la mención de Pérez a los padres de Pepiño Blanco: «No os preocupéis, vuestro hijo es honesto». Pérez se equivocó, queridos lectores, porque los progenitores de Pepiño temían haber engendrado a un tipo que aspiraba al título de tonto del pueblo y no sólo consiguió ser ministro sino que después demostró ser más espabilado de lo que ellos pensaban. De cualquier modo, no me duelen prendas al reconocer la sinceridad de Pérez cuando explica— entre esas manos que nos marean— que las dos principales partidas de gasto del presupuesto de Rodríguez son las prestaciones por desempleo y el pago de la deuda externa. Sí, meine Damen und Herren, la mejor definición de los gobiernos del PSOE: Paro y endeudamiento.
En fin, estimados parroquianos, ya falta poco para que despertemos de la pesadilla. Sin embargo, cierne sobre nosotros otra: Grecia. En ese asunto tampoco lo entiendo todo, espero que ustedes me ayuden. Permítanme, queridos lectores: hemos bombardeado a los libios para que pudieran votar, pero cuando los griegos quieren ejercer ese derecho, torcemos el gesto y nos tiramos del escroto. Me encomendaré al Espíritu Santo, a ver si Él me ilumina. Aunque ahora que lo pienso…no soy creyente, por lo tanto…Bien, llegaremos a un punto intermedio: Si el Espíritu Santo preña a otra virgen, me convertiré. ¿Qué tal Elena Salgado, meine Damen und Herren?
Más cerca de ti, Señor, más cerca de ti…


Foto: Una fotografía del Espíritu Santo.

1 Comments:

Anonymous Sigo por las ramas said...

Vayamos por partes como decía Jack.

* ZParo dice que se hace responsable de la crisis y para apostillar la gilipollez hoy mismo el ministro de ¿trabajo? dice que el se hace responsable de todos y cada uno de los desempleados. No son mas demagogos porque es imposible.

* RuGALcabra es un criminal y como tal hay que tratarlo.

* A la Salgado que se la folle el diablo.

* La izmierda si que nos está haciendo a todos un griego.

1:12 nachm.  

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